Cerrando el ciclo de reciclaje de plástico PET: una transformación sostenible de plástico a fibra

Resumen
Las universidades y colegios se están convirtiendo en modelos para el resto del mundo en iniciativas de sostenibilidad. Una universidad con sede en Dubái ha tomado medidas colaborando con dos entidades de la industria en la aplicación del Modelo 3 R para promover la sostenibilidad. Este artículo tiene como objetivo indagar en cada una de las fases de esta colaboración, que incluye una empresa de gestión de residuos para recoger el plástico mezclado de la comunidad; una instalación de recuperación de materiales para segregar el plástico de tereftalato de polietileno (PET); y una entidad de soluciones de fabricación sostenible llamada DGrade para transformar de forma sostenible el plástico PET en fibras que producen más de 200 tipos de tejidos. DGrade sintetiza la ropa y los suministros de estas telas que se venden a la Universidad. Este proceso utiliza un 76 % menos de energía, un 20 % menos de agua (el 80 % restante se recicla) y reduce las emisiones de carbono en un 79 %. Dar una segunda vida al plástico PET proporciona una solución práctica a los desafíos planteados por la crisis mundial de residuos plásticos y cierra con éxito el ciclo del reciclaje de plástico PET.

Conclusiones
DGrade sirve como un excelente ejemplo en los Emiratos Árabes Unidos por seguir responsablemente el modelo de las 3 R para incorporar los principios del ODS 12 en su cadena de valor. A través de su uso eficiente de la energía y los recursos, han podido transformar de manera sostenible las botellas de plástico PET en fibras de poliéster recicladas mediante un proceso de seis pasos que emplea su tecnología patentada Greenspun© y, en consecuencia, cerrar el círculo del plástico PET reciclado. La regeneración de rPET mediante el reciclaje de plástico, en comparación con la producción de vPET a partir de recursos no renovables, utiliza un 20 % menos de agua y recicla el 80 % restante, libera un 79 % menos de emisiones de GEI y reduce el consumo de energía en un 76 %. Además, DGrade es la única empresa que administra íntegramente toda la cadena de suministro de reciclaje de PET, desde la recogida de botellas hasta la producción de prendas. A través de su colaboración con Farz y DGrade, la Universidad de Dubái puede reducir su impacto ambiental mediante la adquisición de camisetas hechas con su propio plástico reciclado. Esto permite a la Universidad acercarse al logro de los objetivos de desarrollo sostenible y, por lo tanto, servir como un modelo ejemplar de sostenibilidad dentro de su comunidad. La colaboración entre las partes interesadas, incluidas las entidades de gestión de residuos, las instalaciones de reciclaje y las instituciones educativas, ejemplifica un enfoque proactivo para facilitar la toma de decisiones informadas y la posible replicación de iniciativas de reciclaje exitosas en contextos similares.

Información tomada del respositorio Elsevier.

También te podría interesar