Un nuevo estudio del Departamento de Ingeniería de Materiales (MatE) del Instituto Indio de Ciencia (IISc) describe un método rápido para reciclar un plástico de uso común, conservando al mismo tiempo sus propiedades deseables.
En el estudio, publicado en la revista Chemical Engineering Journal, los investigadores utilizaron un proceso químico novedoso para reciclar residuos procedentes de redes de pesca y componentes automotrices. Este tipo de residuos suele estar compuesto por un polímero conocido como PA-66 (poliamida 66, comúnmente llamada nailon 66), que resulta difícil de reprocesar.
El proceso consiste en introducir un agente de entrecruzamiento químico llamado melamina en el residuo fundido que contiene PA-66, en presencia de un catalizador. La reacción resultante, denominada transamidación, ocurre con la suficiente rapidez como para llevarse a cabo en extrusores industriales de alto rendimiento.
“Este método está diseñado para este tipo de procesos industriales, lo que significa que los tiempos de reacción son inferiores a dos minutos”, explica S. Vimal Kumar, estudiante de doctorado en MatE y primer autor del estudio. El resultado final es un material de nailon que conserva propiedades mejoradas incluso después de tres ciclos de reprocesamiento.
“Imaginen tomar un fideo. Si lo revuelven demasiado, terminará rompiéndose en fragmentos cada vez más pequeños”, explica Suryasarathi Bose, profesor de MatE y autor correspondiente del estudio.
“Pero si todos esos hilos fragmentados pueden unirse nuevamente en una nueva molécula, primero se deconstruye y luego se reconstruye el mismo fideo, pero ahora con propiedades mejoradas”.
Se encontró que el nailon generado a partir del proceso de reciclaje es bastante resistente y puede utilizarse para fabricar productos que requieren rigidez.
“Estamos evaluando si puede transformarse en bancas para parques, separadores viales o baldosas para pavimentos”, señala Bose. El corto tiempo requerido para convertir los residuos en nailon también facilita el escalamiento del proceso, según indican los investigadores.
Bose es además cofundador de una empresa emergente llamada VOiLA3D, que utiliza este tipo de materiales reciclados para diseñar productos empleados tanto en artículos domésticos como en infraestructura civil. El PA-66 reciclado obtenido mediante su proceso fue probado en la impresión 3D de objetos como una silla y una lancha rápida.
Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, los seres humanos producen más de 430 millones de toneladas de plástico al año. Los residuos derivados de la actividad pesquera constituyen una de las formas más letales de este tipo de desechos, ya que amenazan la vida de innumerables animales marinos. La mejora de los procesos de reciclaje de polímeros como el PA-66 puede dar una nueva vida útil a los plásticos usados y, al mismo tiempo, incentivar la recolección de residuos.
Información tomada de comunicado de prensa la sección de “Chemistry/Polymers” en Phys Org.